Mensagem de Maria Santíssima à sua amada filha Luz de Maria, 20 de Dezembro de 2018

Hermanos:

 

En este segundo período del Adviento en el que somos introducidos a participar de la alegría del nacimiento de nuestro Salvador, nuestra Madre Santísima nos sorprende y como el aire que se extiende sin ser detenido así nuestra Madre nos habla y nos toca el corazón directamente.
Y en el corazón nos habla más de cerca a cada uno de nosotros de forma personal y nos solicita que nos adentremos en el Amor del Divino Niño Jesús, en ese Amor infinito que con Su mirada va ofreciendo por adelantado la salvación a las almas.
Nuestra Madre una vez más sale a nuestro encuentro y nos lleva a sensibilizarnos, a fraternizar, a concientizar en las virtudes teologales de la fe “22 de diciembre”, de la esperanza “23 de diciembre”, de la caridad “24 de diciembre” y con tanta sutileza nos lleva a recapacitar en el modelo a seguir para ir tras las huellas de Su Divino Hijo.
Luz de María

 

 

Amados hijos de Mi Corazón Inmaculado:

 

ACERCÁNDOSE LA CONMEMORACIÓN DEL NACIMIENTO DE MI HIJO, DESEO QUE MIS HIJOS SE UNAN EN UN SOLO CORAZÓN CON UN PROPÓSITO UNÁNIME Y ASÍ EN UNA FUERZA ESPIRITUAL MAYOR.
La unidad del Pueblo de Dios es indispensable en este instante, el conocimiento es necesario: el conocimiento de sí mismos con sus miserias, y a la vez es necesario el conocimiento de la Palabra Divina para que no sean confundidos.
Necesitan dejar de lado las excusas con que llegan ante Mi Hijo para no sentir culpa ante la negligencia en los desapegos de lo mundano.
Amados hijos, el camino es largo en este casi eterno instante…
COMO MADRE SÉ QUE LA FE EN CADA UNO SE ENCUENTRA CRECIENDO MEDIANTE LA LEVADURA DEL AMOR A MI HIJOEN MEDIO DE LA ESPERA, PRÓXIMA A SU FINAL.
La Casa del Padre mira cómo Sus hijos continúan sin atender, por ello es que DENTRO DE ESE INFINITO DE DIOS, PARTICIPAN DEL ALIMENTO EUCARÍSTICO PARA QUE CADA UNO DE USTEDES ENTRE EN COMUNIÓN CON LA VERDAD INFINITA DEL AMOR DIVINO Y EN ÉL, LOGREN ADENTRARSE NO SOLO EN LA ESPERA SIN TIEMPO, SINO ÚNICAMENTE EN LA ESPERA DE LA VERDAD.
Como criaturas humanas, esperan en ocasiones con paciencia y en otras con impaciencia, el cumplimiento de cuanto Mi Hijo y Yo les hemos revelado. Las preguntas sobreabundan, la curiosidad en algunos llega a ser mala consejera, la búsqueda de algo más les lleva a caminos equivocados y todo cuanto necesitan se encuentra en el interior de cada uno.
El corazón debe saber amar la espera en fe y la fe en la espera. Por ello, para que la espera no les lleve a desesperar, deben ser apóstoles que laboran continuamente, sin detenerse, llevando el bien al prójimo. La criatura humana carece de tanto amor que no le reconoce… El ser agradecido es algo del pasado que el hombre ha olvidado, la ambición ha acaparado mentes, sentimientos, anhelos, aspiraciones, valores y el hombre se ha dormido dentro del vacío interior.
ANTE ESTO VENGO A PEDIRLES A USTEDES, HIJOS DE MI CORAZÓN, QUE JUNTO A NOSOTROS, EN ESE PESEBRE, SAGRARIO DE AMOR, SE ADENTREN EN LA MIRADA DE MI PEQUEÑO NIÑO Y SE PERMITAN SER TOCADOS POR EL QUE VA A NACER Y AÚN NO HABLA, PERO SIN HABLAR, ES PALABRA ETERNA.
Por ello el adentrarse en el Pesebre, en donde nace Mi Hijo, es adentrarse en la humildad del que conoce y reconoce, pero no es soberbio ni acepta adulaciones, sabiendo que el alma se hincha y de humilde, es fácil que el hombre pase a poseer la soberbia.
En el Pesebre todo cobra sentido espiritual: cada trozo de madera, cada trozo de paja, cada piedra, cada rayo de luz que penetra, cada planta que crece en medio de las piedras, todo trasciende de un presente en donde Mi Hijo es alimentado por Mí para que, en el futuro, ÉL SEA EL PAN DIVINO BAJADO DEL CIELO, DELEITE DE LOS ÁNGELES Y ALIMENTO DEL ALMA.
Se mira tan frágil Mi Niño, que José teme tenerlo en sus brazos y será con el pasar de los años que José le enseñará a trabajar la madera que luego llegará a ser el Madero Santo en donde se entrega por toda la Humanidad.
El que es adorado en este instante, pasará a ser despreciado como en este instante.
Nace en el anonimato y muere frente a quienes le condenan para la salvación del género humano.
El Pesebre es misterio de humildad y grandeza, de Rey a siervo y de siervo a Rey por los siglos de los siglos.

 

Amados hijos de Mi Corazón Inmaculado:

 

ESTE 22, 23 Y 24 DE DICIEMBRE DESEO QUE USTEDES SE ADENTREN EN EL MISTERIO DEL AMOR DIVINO QUE UNE A TODOS LOS HOMBRES Y EN UN SOLO CORAZÓN, ESOS DÍAS A LAS 3 DE LA TARDE DE CADA PAÍS, OFREZCAN 15 MINUTOS DE SILENCIO INTERIOR EN EL QUE RECAPACITARÁN EN SU OBRAR Y ACTUAR.

 

Luego, el día 22 de diciembre:
SALDRÁN EN BUSCA DE ALGÚN O ALGUNOS HAMBRIENTOS Y OFRECERÁN ALIMENTO FÍSICO JUNTO A LA FRASE ESCRITA: JESÚS VA A NACER Y TE AMA.

 

El día 23 de diciembre:

 

LUEGO DEL SILENCIO Y DEL MIRARSE A LA LUZ DE LA VERDAD, EN NOMBRE DE MI HIJO, IRÁN EN BUSCA DE ALGÚN PRIVADO DE LIBERTAD Y LE HARÁN LLEGAR UN ALIMENTO ESPECIAL, JUNTO A LA FRASE ESCRITA: JESÚS VA A NACER Y TE NECESITA.

 

El día 24 de diciembre:

 

LUEGO DEL SILENCIO Y MIRARSE SIN VENDAS NI MÁSCARAS:

 

– SI DEBEN PEDIR PERDÓN A ALGÚN HERMANO LO HARÁN DE CORAZÓN, DE LO CONTRARIO, NO LO HAGAN.
– SI HAN SENTIDO ENVIDIA HACIA UN HERMANO, SI HAN RECHAZADO A UN HERMANO Y SE ENCUENTRAN PREPARADOS PARA ELLO, SALGAN EN BUSCA DE ESE HERMANO Y  DÍGANLE QUE LE AMAN.

 

LUEGO, VAYAN EN BUSCA DE ESOS INOCENTES QUE SE ENCUENTREN DESPOJADOS DE TODO, Y OFRÉZCANLE UN ABRIGO, ESE QUE A MI HIJO LE FUE NEGADO. USTEDES DEN UN ABRIGO, COBIJA O ALIMENTO A ALGÚN O ALGUNOS NIÑOS Y DÍGANLES QUE MI HIJO JESÚS Y ESTA MADRE LES AMAMOS Y DENLES UN BESO, ESE QUE LOS PASTORES LE DIERON A MI HIJO PARA QUE REPAREN LAS TRAICIONES CON QUE LA HUMANIDAD OFENDE A MI HIJO.
PARA ESTE TRIDUO, LES RUEGO PREPARARSE ESPIRITUALMENTE Y RECONCILIARSE CON LA CASA DEL PADRE. ASISTIR A LA EUCARISTÍA QUIENES ASÍ LO PUEDAN Y QUIENES DESEEN, ANTE LA TRINIDAD SACROSANTA, HAGAN EL FIRME COMPROMISO DE LUCHAR CON TODAS LAS FUERZAS, POTENCIAS Y SENTIDOS PARA CAMBIAR Y RENACER EN UN HOMBRE NUEVO POR Y PARA SIEMPRE.
A LAS 12 DE LA NOCHE DE CADA PAÍS, CON HUMILDAD SINCERA, CADA UNO HÁBLELE A MI DIVINO NIÑO ANTE EL PESEBRE O EN DONDE SE ENCUENTREN Y ENTRÉGUENSE A ÉL COMO SUS HIJOS OBEDIENTES Y SUS FIELES SERVIDORES.
Amados hijos de Mi Corazón Inmaculado, que esta Navidad no sea una más en medio de compromisos olvidando a Mi Hijo.

 

Adorado Niño Jesús que en el pesebre guardas silencio,
mirando con el Amor Divino a quien te llega a adorar.
Vengo a suplicarte que mi memoria no opaque mis errores,
mi mente no sea recipiente del mal, sino sea luz que destierre tinieblas.
No deseo brillar, sino que brilles Tú con Tu Amor en mi vida y en toda la Humanidad.
Amén.

 

Les mantengo en Mi Vientre, como Madre de la Humanidad, por disposición Divina les doy Mi Mano para sostenerles.
Mi Amor en ustedes…
Mamá María
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA
DESCARGAR

 

 

Hermanos:

 

Nos preparamos para celebrar el Adviento, el “tiempo de espera” en que cada año se nos ofrece como tiempo de Gracia y Misericordia para que, como hijos de Dios, tengamos la oportunidad de ir madurando y caminando hacia la conversión definitiva.
Esta celebración litúrgica la debemos vivir más profundamente, más místicamente, para que vivamos e interioricemos el misterio de ese Niño del Pesebre que nos enrumba hacia la Parusía final en donde se dará inicio a la nueva creación del Cielo Nuevo y la Tierra Nueva de lo que habla el Apocalipsis (Cfr. Apoc 21,1).
Esta espera nuestra, hermanos, no es una ficción, ES LA MÁS GRANDE VERDAD QUE EL HOMBRE PUEDA VIVIR, pero lamentablemente esa lámpara que debe permanecer llena de aceite fresco se encuentra saturada del yo humano, al que le es tan difícil al hombre renunciar mientras no haya una reconciliación definitiva con Cristo.
ES ADVIENTO, HERMANOS, ESE TIEMPO ENTRE EL “YA” Y EL “TODAVIA NO”, EL “YA” DE LA ENCARNACIÓN Y EL “TODAVÍA NO” DE LA PLENITUD ESCATOLÓGICA.
ESE NIÑO DEL PESEBRE ESTÁ PRESENTE EN MEDIO DE NOSOTROS Y SU PRESENCIA CONTINUARÁ HASTA EL FINAL DE LOS TIEMPOS.
Vivimos, sí, en medio de la Humanidad carente del Amor Divino, del respeto al prójimo, de la soberbia que el hombre toma del demonio, en medio de la injusticia y de la miseria del corazón humano, en medio de la muerte de inocentes, de criaturas que no se enteran de la llegada de la Navidad, pues viven no solo en la miseria, sino en medio de la guerra, que no les permite ni un respiro, en medio de los que crecen con hambre y con sed y se sostienen porque creen y no renuncian a la fe en Dios, amén de ser perseguidos.
Por ello, hermanos, OFREZCAMOS AL NIÑO DIOS LA DECISIÓN DEFINITIVA DE LA CONVERSIÓN, de ser cada instante dignos de ser llamados hijos de Dios y de amar al prójimo como a nosotros mismos, no como a enemigos a los que debemos dar caza.
No vivamos esta Navidad con sentido comercial o mundano, sino ante el instante en que vivimos, trascendamos espiritualmente y miremos desde la óptica de la esperanza, deseosos de orar unos por otros, de laborar unos por otros y compartir ese AMOR MISERICORDIOSO QUE EN EL MISTERIO DE LA ENCARNACIÓN NOS PARTICIPA ESE GERMEN DEL AMOR DIVINO Y QUE LUEGO SE HACE HOMBRE PARA LA SALVACIÓN DE LA HUMANIDAD.
Para los hijos de Dios, el escuchar la voz del que predicó en el desierto debe dar fruto y motivarnos a ser criaturas humanas abiertas al Amor de Dios, al prójimo y a ser mensajeros de paz que alerten a tiempo y destiempo a cada hermano para que no nos encuentre el Señor con los brazos cruzados y la boca tapada, sino QUE NOS MANTENGAMOS EN ESA CONSTANTE ESPERA Y DESEOSOS DE QUE ESE NACIMIENTO DEL NIÑO JESÚS LOGRE QUE EN NOSOTROS NAZCA EL ARDIENTE DESEO DE SER TODOS DE JESÚS Y  TODOS DE MARÍA SANTÍSIMA.
Luz de María.

 

Fonte: https://revelacionesmarianas.com/

Publicações Relacionadas

Leave a Comment

Este site utiliza o Akismet para reduzir spam. Fica a saber como são processados os dados dos comentários.